Que más se puede pedir que hacer algo que te gusta, te apasiona y que además la gente lo viva contigo. La boda de Jose María y Lola fue así. Complicidad total con ellos y con toda su gente. Pasamos un rato estupendo, los nervios antes de la boda, la llegada, la iglesia, la celebración y sobre todo el photocall, eso fue ya la bomba.
Gracias a los dos por dejarme ser testigo de vuestro “si quiero” y nos vemos en las bodas de oro :-)



